Uno de los factores que más dificulta la transferencia a la práctica real de la evidencia educativa generada por estudios experimentales es la inexistencia de un marco científico realmente compartido (Zavala, 2020). Por tanto, sigue siendo necesario documentar procesos de enseñanza-aprendizaje desarrollados en contextos educativos auténticos mostrando su vinculación con los resultados de la investigación educativa y favorecer su transferibilidad y generalización naturalista en nuestro entorno (Rodríguez Gonzalo, 2020; Tracy, 2021) de modo que pasen a ser referentes para que otros docentes las comprendan y las asuman en el marco de sus contextos de actividad, dando lugar a procesos de innovación docente.
Objetivos y metodología
En este marco, las investigadoras del grupo EVIPRADE estamos llevando a cabo un estudio cuyos objetivos son explorar qué prácticas docentes efectivas (i.e. prácticas cuya efectividad ha sido empíricamente probada) se implementan en las escuelas rurales de León y cómo se implementan y evidenciarlas como prácticas referentes. Para ello:
- las identificamos mediante análisis de redes sociales, auto-informes y/o encuestas;
- las caracterizamos mediante auto-observaciones, entrevistas y observaciones, y
- las documentamos científicamente con el fin de darlas a conocer a los y las docentes en formación, al profesorado en activo, a los responsables de las políticas educativas y a la ciudadanía.
¿Por qué las escuelas rurales?
Estamos estudiando prácticas para el aprendizaje de las ciencias sociales, de la tecnología y de la lengua, implementadas tanto en Educación Infantil como en Educación Primaria, y hemos querido poner nuestra atención en este tipo de centros educativos en la idea de que la escasa evidenciación de la docencia que se lleva a cabo en las escuelas rurales puede ser uno de los motivos de la percepción insuficiente que se tiene de su calidad y de la percepción distorsionada de cuáles son sus necesidades, y con el propósito de contribuir al desarrollo del ODS 10. Reducción de las desigualdades.
Este estudio está financiado con 14 300 euros por la Universidad de León dentro de su Programa Propio de Ayudas a la Investigación y cuenta con la autorización de la Dirección General de Innovación y Formación del Profesorado de la Consejería de Educación de la Junta de Castilla y León.