Numerosos estudios longitudinales, es decir, con pruebas repetidas a lo largo de un periodo de tiempo, han demostrado que existen una serie de conocimientos que no solo influyen en el desempeño puntual en lectura y escritura, sino que también permiten predecir que aquellos sujetos que los poseen en las etapas iniciales del aprendizaje aprenderán a leer y a escribir mejor durante su escolarización. Son los denominados conocimientos predictores del aprendizaje de la lectura y la escritura, y la sesión observada en el CEIP La Biesca, llevada a cabo por Gloria Navas con un grupo de 10 niños y niñas con edades comprendidas entre los 3 y los 5 años, puede considerarse una práctica referente respecto a su movilización.
El conocimiento de las letras
El potencial de influencia del conocimiento del nombre de las letras ha sido puesto de manifiesto en muchas investigaciones (Share, Jorm, Maclean & Matthews, 1984) y el potencial de influencia del conocimiento del sonido en otras muchas (Ellis & Large, 1988; McBride-Chang, 1999). No sorprende, pues, que esta maestra incluyera en la sesión un momento de trabajo con el nombre propio, pues el conocimiento de las letras es uno de los conocimientos predictores sobre los que se ha recogido más evidencia:
Les iba llamando uno a uno por su nombre y estos tenían que buscar entre la lista de nombres el suyo, cogerlo y asociarlo con su foto.
Sin embargo, la sesión diseñada e implementada por Gloria resultó especialmente acertada porque la activación de este conocimiento se combinó con la activación de la comprensión oral, de la conciencia fonológica y del conocimiento léxico, lo que se alinea con los resultados de investigaciones más recientes que han puesto de manifiesto que unos conocimientos predictores están mediados por otros (De la Calle, Guzmán-Simón y García-Jiménez, 2018 y Gutiérrez, 2020) y que, por lo tanto, se gana efectividad cuando todos se movilizan en un corto espacio de tiempo.
La comprensión oral
El papel predictor de la comprensión oral en el aprendizaje exitoso de la lectura y la escritura ha sido confirmado mediante estudios longitudinales que se han realizado con el objetivo de probar el modelo de la Visión Simple de la Lectura en distintos contextos y lenguas (Catts, Herrera, Nielsen, & Bridges, 2015; Lonigan, Burgess, & Schatschneider, 2018) y, en el caso de las lenguas transparentes, se ha encontrado que predice el éxito en el aprendizaje de la comprensión lectora mejor que la capacidad de descodificar (por ejemplo, Tobia & Bonifacci, 2015, para el italiano; Torppa, Georgiou, Lerkkanen, Niemi, Poikkeus, & Nurmi, 2016, para el finés).
Fue un acierto, por tanto, que en la sesión se incluyera una actividad de comprensión oral consistente en que los niños ejecutaran una serie de movimientos y muy acertado resultó también que las consignas estuviesen formuladas a modo de pareados (Dice el señor Don Pato que aplaudáis con el zapato) porque ello promovió la activación simultánea de su conciencia fonológica.
La conciencia fonológica
Se ha demostrado que la conciencia fonológica tiene un gran potencial como conocimiento predictor de un aprendizaje exitoso de la lectura y la escritura siempre y cuando se entienda como la capacidad de identificar, analizar y manipular la estructura sonora de palabras sin apoyo de grafías (para revisión, Alonso-Cortés y Sánchez, 2012; Hjetland, Brinchmann, Scherer, Hulme, & Melby-Lervåg, 2020) y fue así como se movilizó en este momento de la sesión.
Trabajamos la conciencia fonológica mediante unas tarjetas que contenían rimas con movimiento (ver figura 1). Al tener acción, los niños se sienten muy motivados y son capaces de recordar mejor la rima, a la vez que lo asocian con el movimiento. En el ejemplo expuesto en la figura 1, “Dice la vaquita Eva que bailes con una compañera”, se observa cómo la frase contiene una rima (Eva-compañera), que además está acompañada de una acción (bailar).

El conocimiento léxico
Se ha visto también que el conocimiento léxico que los niños tienen al comienzo de la escolarización predice significativamente el nivel de comprensión lectora que son capaces de desarrollar en cursos posteriores y que, a medida que los niños van progresando de curso en la Educación Primaria, su influencia sobre la lectura llega a ser mayor que la capacidad de descodificar (Ouellette & Beers, 2010; Ripoll, Aguado, & Castilla-Earls,